santa apolonia y carnaval rural

nuestras fiestas pequeñas:

ORIGEN DE LAS FIESTAS:

Resulta curioso, hasta donde hemos llegado a indagar en el Archivo General de Navarra, que es muy poco, allá por mediados del siglo XVII, época en la que fechaban los documentos oficiales referenciándolos al Santoral, no mencionasen a Santa Apolonia, habiendo sido, como veremos, muy anterior su canonización, y que en su lugar se hace mención a los días de “Carnes tolindas” que encontraremos en el diccionario como “Carnestolendas” cuyo signficando es Carnaval o los días previos a la cuaresma. La razón parece ser el enorme peso que tenía en la alimentación la cuaresma, ya que aparece escrito en las subastas de arriendos, e imaginamos que no tardarán mucho en mencionar a la Santa.

Parecen haber existido dos santas que podrían ser la misma si aceptamos como error una pequeña diferencia (3 años) en las fechas de sus muertes: Apolonia y Polonia.

Según leemos en “Santa (A) Polonia: La historia de una patrona” por José Luis Del Moral, para algunos eruditos de la etimología el nombre Apolonia procede del griego apól.lymi, que significa destruir y hay quien llega a decir que procede del alemán Apefl (manzana). Para la mayoría el nombre de Apolonia podría proceder de Apolinar (Apolo), divinidad greco-romana que, curiosamente, era padre de Asclepio (Esculapio para los romanos), dios de la Medicina, al que precisamente, el padre de Apolonia adoraba, según muchos historiadores. Otras versiones arrojan dudas sobre esto último al decir que fue bautizada y educada en la fe cristiana por sus padres. Parece que así fue ya que renunció al matrimonio para mantenerse virgen y fiel a Jesús llegando a ser diaconisa, es decir, mujer consagrada con funciones y servicios a la iglesia y esto le llevó a predicar.

Nació en Alejandría, en el siglo III n.e., cuando Egipto era una provincia del Imperio Romano. Durante la celebración del milenio de la fundación de Roma, en época del emperador Filipo el Árabe, un agorero con influencia entre la plebe culpando a los cristianos predijo graves calamidades para la ciudad y se produjo un levantamiento en el cual los Alejandrinos cometieron graves atrocidades contra los cristianos sin que las autoridades intervinieran para detenerlo. Dionisio, obispo de la ciudad, en una carta dirigida a Fabio, su homólogo de Antioquía describe los salvajes ejecuciones de Metras y Quinta y un tal Serapión, así como la muerte de Apolonia, que resultó objeto de controversia entre los propios cristianos al reconocer en su forma de morir una incitación al suicidio. Decía en su carta: «En este tiempo Apolonia era considerada importante. Estos hombres la agarraron también y con repetidos golpes rompieron todos sus dientes.” Hay quienes dicen que se los rompieron con una piedra, a puñetazos o que se los arrancaron con unas tenazas. La carta prosigue: “Entonces amontonaron palos y encendieron una hoguera afuera de las puertas de la ciudad, amenazando con quemarla viva si ella se negaba a repetir, después de ellos, palabras impías, como blasfemias contra Cristo o invocación a dioses paganos. Por su petición propia, fue entonces ligeramente liberada, saltando rápidamente en el fuego, quemándose hasta la muerte»

Hasta que San Agustín (354 - 430) argumentó que la muerte de Santa Apolonia fue un acto invocado por el Espíritu Santo y no un acto de suicidio, la iglesia se negaba a reconocerla como Santa. Para terminar de describir el martirio de esta mujer hay quienes afirman que en medio de las llamas se mantuvo con vida y que sus torturadores para acabar con ella le tuvieron que cortar la cabeza. Dicen que en el último momento gritó que quienes la invocaran cuando tuvieran dolores dentales dejarían de sufrir, por lo que durante muchos siglos fue el único remedio al dolor de muelas y hoy en día es patrona de los dentistas.

Dionisio la define como virgen anciana. Por otro lado teniendo en cuenta las fechas de nacimiento y muerte (200 – 249), falleció a los 49 años de edad, por lo que según esto la iconografía, que la suele representar con una hoja de palma en una mano, símbolo del mártir, y en la otra unas tenazas o alicates que sostienen una pieza dental en su extremo, no parece tener en cuenta estos datos cuando la personifica como una jovencita.

Sobre Santa Polonia (sin la A inicial) sólo se sabe que vivía retirada en Alejandría y en levantamiento contra los cristianos la Santa, inspirada por la divina gracia, se arrojó a la hoguera que se le tenía preparada para el martirio en 252 n.e. (tres años más tarde.)

RELIQUIAS EN MENDIGORRIA:

Hoy en día se han contabilizado más de 500 dientes repartidos entre distintas iglesias de medio mundo y dicen que la cabeza de Santa Apolonia se encuentra como reliquia en el interior de un busto custodiado en la iglesia de Santa María de Trastevere de Roma. Al parecer las llamas no la incineraron totalmente.

Como no podía ser de otro modo, Mendigorria también tuvo reliquias suyas guardadas en el interior de un Arca que hoy expone el museo Diocesano.

Sabemos, por un informante muy próximo a los antiguos dueños de la vivienda ubicada en Navarrería 17, las reliquias fueron halladas en un pozo de la mencionada vivienda, el cual estaba situado donde hicieron un baño, (ahora desde fuera se ve una ventana, aunque en fotos antiguas había una puerta). Nos hubiera encantado conocer cómo llegaron a dictaminar que los huesos allí encontrados pertenecieron a Santa Apolonia y, al parecer, también a San Alejandro.

Para otro informante el arca tan solo contenía la muela careada de un niño Mendigorriano en el que Santa Apolonia obró un milagro gracias a emplastos, con estampa de la Santa entre mejilla y tela incluida, y muchas oraciones a la mártir. Al parecer la muela, sin necesidad de que un “arrancamuelas” la extrajera, salió sola y apareció otra en perfecto estado en el hueco anterior.

Según cuenta Mateo Guilabert en un post de Internet: “digo "CONTENÍA" porque hace años, que un Párroco, le ordenó a mi hermano MANOLO, que las echase a la basura, porque entre los algodones que estaban con los huesos de esa Mártir, SE CRIABAN UNOS gusanicos Y LE DABAN "yu-yu" VERLOS.”...”Mi hermano entonces, desolado, nos mostró la (o se dice EL) ARCA que solamente contenía un pergamino, unas monedas antiguas y un relicario, que se daba a besar por aquellas calendas. Supongo que ahora también. Los huesos que se supone eran de Santa Apolonia y San Alejandro, fueron a la escombrera.”

Ninguno de los cuatro preciosos relicarios que se conservan en la Iglesia de San Pedro son de la santa puesto que en Estudio histórico-artístico de la Parroquia de San Pedro de Mendigorría de Mercedes de Orbe Sivatte leemos que “La Parroquia de Mendigorría cuenta con dos pares de relicarios, una de las parejas la forman el de Santa Serena y San Patiens y la otra el de Santa Blanda y Cecilia.”

ICONOGRAFÍA DE LA SANTA EN MENDIGORRIA:

Encontramos a nuestra patrona en dos humildes espacios de dos retablos de la Iglesia de San Pedro: en el retablo mayor y en un retablo lateral.

En el retablo mayor se encuentra en un friso compartiendo espacio con Santa Cristina la cual porta unas flechas. La de capa roja, a la derecha, es Santa Apolonia.

Antiguamente uno de los retablos laterales estuvo ubicado en Andion y en la parte inferior derecha aparece representada la Santa apenas perceptible. A esta imagen los devotos, cuando estaba en Andion, acercaban la mejilla para recibir su influencia sanadora en la zona de las dentadura.

CELEBRACIÓN RELIGIOSA ANTIGUAMENTE:

Quizá el hallazgo e identificación de las reliquias, quizá la protección contra la peste en algún momento de la historia de Mendigorria, o algún milagro relacionado con la salud buco-dental de algún Mendigorriano hizo que Mendigorria la escogiera de entre tantas mártires y santas como patrona. No hemos hallado datos. Sin embargo hace mucho que celebramos las fiestas pequeñas en su honor.

Por una informante de avanzada edad sabemos que la misa de ese dia la pagaba el Ayuntamiento que acudía en pleno.

En el estudio etnográfico de Rosa Esther Fernández Jáuregui se lee: “Se inician con una solemne Misa pero antes de ella el clero se dirige al Ayuntamiento y acompañado de la Corporación Municipal, Juez, etc... vuelve a la Parroquia. En la entrada de la Iglesia Parroquial, el párroco tomando el hisopo da agua bendita a sacerdotes y autoridades. Tras entrar se inciensa la reliquia y se organiza la procesión, que saliendo por la puerta principal del atrio, lo recorre todo y entra por la puerta lateral hasta el altar. La Misa es cantada, no hay sermón. Terminada la Misa se da a besar la reliquia" y al pie: “Antiguamente la procesión bajaba a casa de Miguel Irurzun para bendecir el pozo donde según la tradición se encontraron las reliquias de la Santa.“

En el mencionado trabajo leemos que se le cantaba:

"La cogieron, la arrojaron

ante un fuego criminal.

Virgen Apolonia

líbranos de todo mal"


LAS FIESTAS AL MARGEN DE LO RELIGIOSO:

Para muchos mayores estas fiestas eran tan bonitas que, a pesar del frìo y la nieve, las anhelaban más que a las de Agosto.

En sus memorias conservan el recuerdo de un puesto enorme de tómbola en el Mirador. Y los bailes agarrados en la plaza de la verdura. La juventud de ahora no conoce esa emoción.

Según dice Rosa Esther, en el ya citado Estudio Etnográfico de Mendigorria: “Las celebraciones profanas duran tres días que varían según caiga el fin de semana. En estos días no hay vacas, el plato fuerte de ellas es la música y el ambiente callejero. Antiguamente eran unas fiestas muy concurridas. Desde la víspera "los piltras" de Tafalla colocaban sus tenderetes y vendían barquillos, dando con ello una nota de color y humor al aguantar con estoicismo el carácter cizañero y bromista de los mendigorrianos que les cantaban: "Pobre piltra, pobre piltra, tú no ganarás dinero, pero ganarás la gloria". Se organizaban juegos de pelota a mano en el rebote (Plaza del Ayuntamiento), carreras de sacos, cucañas, clavando para ello en el suelo un poste de madera de superficie muy pulida y engrasada, con un pato o gallina en el extremo superior, en el que los mozos probaban su destreza subiendo por él. Por la tarde y noche se organizaba el baile en la "Plaza de la Verdura", ya que este lugar está cubierto y protegido de las inclemencias del frío de febrero. En el "casino" se organizaban verdaderas apuestas y juegos. El lugar era concurridísimo, viniendo a él muchos forasteros, incluso madrileños para jugarse el dinero. Desapareció en la postguerra. Las fiestas pequeñas han perdido el carácter de antaño y se les puede comparar a un fin de semana con baile y más afluencia de juventud que en cualquier otro día festivo.“

Los que entonces eran pequeños quizá solo recuerden estar en la plaza, con mucho frío y a un señor con un un artilugio que por una “ochena" le daba vueltas y el premio podía ser un barquillo. Bueno, el que tenía una "ochena". Los demás, a mirar.

Las generaciones que hoy rondamos los cincuenta años, hemos conocido los espectaculares y famosisimos campeonatos de goitiberas, que en menos de un minuto descendían desde lo alto de Santa María hasta la mitad de la cuesta de la Gorritxa con unos ruidosos y no tan rudimentarios vehículos como alguno podría creer, en los que se montaban desde una hasta seis personas venidas de diferentes puntos de la geografía Navarra y de Álava. Hay quien recuerda que al público se le regalaba un pincho de txistorra en aquellas carreras. Para intrépidos pilotos, los nuestros, que se habían curtido desde su niñez en lo que para ellos era lo mejor de estas fiestas: la pista de “auticos” de choque que se ubicaba en medio de la plaza del Ayuntamiento.

Y no es difícil saber de alguna, por aquel entonces, criatura de Bilbao que hasta muy mayor, no se enteró de que existían estas fiestas porque por el trabajo del padre, o por no tener coche, no venía nunca en febrero.

La Txaranga de Mendigorria, así como los gigantes y cabezudos vinieron a animar a los niños y no tan niños màs tarde que aquella deseada atracción. Sin olvidarnos de la posterior aparición de las gaiteras.

Fue hace unos pocos años cuando la asociación cultural Lagun Artean, organizó, en viernes a la tarde, la celebración del carnaval rural con unos espectaculares disfraces de goma espuma que representan a algunos personajes de la mitología vasca y del carnaval rural Navarro, y quema de Miel Otxin incluido, acompañados por nuestros txistularis.

Una semana más tarde repetirán festejo los quintos.

Qué disfrutéis de las fiestas. Acordaos de nosotros y si os portáis bien os compraremos un polico en Santa Apolonia.


FUENTES DOCUMENTALES:


Fotografías que no hemos realizado nosotros:

  • Arca.
  • Relicarios: Facebook de la parroquia de Mendigorria.